Si estás construyendo una casa nueva o haciendo una reforma integral, seguramente te hayan hablado de domótica. Persianas que se bajan solas, luces que se encienden con la voz, calefacción que se programa desde el móvil. Suena bien, pero la pregunta real es: ¿cuánto cuesta y merece la pena invertir ahora?

La respuesta corta es que preparar la infraestructura durante la obra es barato y sensato. Instalar domótica completa desde el primer día ya depende de tu presupuesto y de tus hábitos reales.

La diferencia entre preparar y ejecutar

Hay una distinción fundamental que mucha gente no conoce. Una cosa es dejar la casa preparada para domótica y otra muy distinta es instalar un sistema domótico completo.

Preparar significa dejar los tubos, cables y puntos de conexión necesarios para que en el futuro puedas añadir dispositivos inteligentes sin obras. Ejecutar significa instalar ya los actuadores, sensores, centralita y programación.

La preparación añade entre un 5% y un 10% al coste de la instalación eléctrica. La ejecución completa puede multiplicar ese coste por cinco o más, dependiendo del sistema elegido.

Qué conviene preparar siempre

Independientemente de si vas a instalar domótica ahora o dentro de cinco años, estas son las cosas que merece la pena dejar hechas durante la obra:

Tubos de reserva

Deja tubos vacíos (corrugados de 25 mm como mínimo) que conecten los puntos clave de la casa con el cuadro eléctrico o con un armario de telecomunicaciones. Un tubo vacío dentro de una pared cuesta céntimos. Abrir una pared terminada para pasar un cable cuesta cientos de euros.

Cableado estructurado

Pasa cable de red (Cat 6 como mínimo) a los puntos donde puedas necesitar conexión por cable: salón, despacho, dormitorios, zona del router. El WiFi ha mejorado mucho, pero un cable sigue siendo más estable y rápido para televisores, consolas y equipos de trabajo.

Hilo piloto en persianas

Si tus persianas van a ser motorizadas (o podrían serlo en el futuro), deja un cable de tres hilos desde cada persiana hasta el cuadro o hasta una caja de registro accesible. Motorizar persianas sin preinstalación obliga a hacer rozas o usar sistemas de superficie, que son más caros y menos estéticos.

Circuitos independientes para climatización

Deja circuitos eléctricos dedicados para la zona de la unidad exterior del aire acondicionado o de la aerotermia. Esto no es solo para domótica: es una buena práctica eléctrica que facilita cualquier automatización posterior.

Puntos de alimentación en sitios estratégicos

Deja enchufes dentro de armarios (para routers, hubs domóticos), en el techo junto a las lámparas (para futuros drivers inteligentes) y en las cajas de persianas. Son detalles baratos en fase de obra que marcan la diferencia después.

Qué puedes dejar para después sin problema

La mayoría de los dispositivos domóticos actuales son inalámbricos y fáciles de instalar en cualquier momento:

Todos estos dispositivos funcionan con los ecosistemas habituales (Google Home, Apple HomeKit, Alexa) sin necesidad de infraestructura especial.

Cuándo sí merece la pena instalar domótica completa

Si tu presupuesto lo permite y tienes claro qué quieres automatizar, hay escenarios donde instalar un sistema domótico completo desde el primer día tiene sentido:

En estos casos, el cableado específico del sistema domótico (bus de comunicaciones, alimentación de actuadores) solo se puede instalar de forma limpia durante la obra.

Una opinión honesta

Después de haber trabajado en decenas de instalaciones domóticas en Granada, nuestra recomendación es pragmática: prepara siempre, ejecuta solo lo que vayas a usar de verdad.

Hemos visto casas con sistemas domóticos de miles de euros que al final solo usan para encender y apagar luces, algo que podrían hacer con bombillas inteligentes de 15 euros. Y hemos visto casas donde un propietario frustrado ha tenido que abrir paredes para pasar un cable de persiana que podría haberse dejado durante la obra por 20 euros.

La clave está en la infraestructura. Si preparas la casa bien, puedes ir añadiendo domótica a tu ritmo y según tu presupuesto, sin obras y sin arrepentimientos.